Autoras:
·
Jessenia
Carangui
·
Glenda
Guamán
·
Carmita
Paguay
Número
y fecha de sesión: 3 - 31/10/2019
Descripción del objeto de estudio:
Conocer la importancia del uso de los sentidos mediante la
comprensión de la situación de un no vidente y la función que cumple un guía.
Reflexión y Análisis
Reflexión y Análisis
En la actualidad, se busca garantizar la
calidad de vida, una igualdad de derechos y oportunidades de acuerdo con las
características de cada estudiante, por lo que se incorpora la educación
especial para atender a todos los estudiantes por igual. Considerando los
aportes de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (2011), las personas que tienen
disminución leve o grave en la vista ya son considerados con una discapacidad
visual. Por tanto, la gran mayoría de la población tiene problemas visuales.
Los estudiantes que tienen una visión nula, aportan sus saberes mediante
el uso de otros sentidos más desarrollados y un propio lenguaje corporal; esto
se identifica mejor en el lenguaje de los niños. El proceso de aprendizaje
requiere de un esfuerzo por parte del estudiante, pues se necesita tiempo para
desarrollar su capacidad de reconocer los objetos de acuerdo a la ubicación en
la que se encuentran, movilizarse y orientarse en el espacio. Por tanto, Pérez
y Cobas (2010) mencionan que las personas no videntes deben desarrollar la
confianza en sí mismos y en los demás, pero esto se da cuando reciben ayuda e
identifican que no corren ningún riesgo en el lugar en donde se desenvuelven
constantemente. Entonces, según Andrade (2010) se puede adquirir la confianza
de los no videntes mediante juegos, movimientos, guías y ayuda de orientación.
De este modo, durante la actividad realizada en la clase,
acerca de guiar a un compañero mientras tenía sus ojos cerrados, se ha
facilitado apreciar distintas opiniones y perspectivas de los compañeros.
También, esta actividad permitió comprender de alguna manera la cotidianidad de
una persona no vidente. Nosotros al cerrar los ojos generamos un conflicto en
nuestro ser, ya que no confiamos fácilmente en la persona que nos guía o en la
utilización de otros sentidos para percibir sensaciones. Por tal motivo,
nuestras reacciones se resumen en un conflicto interno por la pérdida de un
sentido.
Asimismo, esta actividad nos permite estimar la importancia
de los sentidos en nuestro diario vivir y en actividades que suelen resultarnos
simples. Los sentidos están inmersos por ejemplo: cuando utilizamos nuestro
tacto para tomar objetos o al emplear nuestro olfato para percibir olores. Por
tal razón, cada uno de los sentidos es necesario y cumple un rol fundamental en
las acciones que ejecutamos. Además, realizar esta actividad nos permite
colocarnos en la posición de otra persona. En este caso, en la de un individuo
no vidente para entender su cotidianidad. También, guiar a una persona con esta
condición nos permite ser empáticos con las dificultades que se le puede
presentar.
Dentro del contexto escolar esta actividad nos facilita
comprender la importancia de emplear los sentidos en el aprendizaje de los
estudiantes. Durante esta semana, se ha observado que en el proceso de
enseñanza-aprendizaje se estimula principalmente el sentido auditivo. Aunque
cabe recalcar que en escasas ocasiones se utiliza el tacto para la manipulación
de objetos diferentes a un lápiz y no se estimula el uso de todos los sentidos,
como el visual mediante el uso de videos.
Además, esta actividad nos facilita reflexionar si somos
guías en el proceso de desarrollo intelectual y emocional de los estudiantes o
simplemente somos guías que no participamos en este proceso. Aunque
consideramos que la pregunta sería ¿Nos estamos convirtiendo en guías que
ayudan y apoyan a los estudiantes? Estimamos que la respuesta está en cada uno
de nosotros. No obstante, es necesario convertirnos en guías capaces de
transformar realidades en la vida de los estudiantes, es decir, ser capaces de
cambiar contextos.
Por otro lado, esto aporta de muchas maneras en nuestra
formación. Primero, nos ayuda a conocer nuevas formas de emplear metodologías
para impartir un tema en el aula de clases. Segundo, nos permite reflexionar
sobre nuestra práctica preprofesional y preguntarnos ¿Somos guías? Por tal
motivo, las actividades en clase favorecen nuestro desarrollo profesional.
Igualmente, esta actividad nos permite prepararnos a futuras situaciones en las
que podamos tener en nuestra aula a un estudiante no vidente. Así, conocemos
alguna manera de tratar y ayudar a una persona no vidente o que posea alguna
discapacidad. Por consiguiente, nos permite conocer cómo podemos actuar ante
estas posibles situaciones.
Tomando los aportes de Aquino, García e Izquierdo (2012), la
incorporación de programas universitarios dirigidos a personas no vidente,
presentan varios tabúes o concepciones equivocadas en relación a su potencial.
Según el autor, los programas dentro de la educación regular, generan problemas
a los que los estudiantes deben enfrentarse debido a la falta de acceso a
información que permita construir y consolidar su aprendizaje. Por otro lado,
los programas educativos como por ejemplo: aprender a emplear el alfabeto
braille puede ser una buena opción para que los estudiantes realicen sus
actividades, bien de forma individual o grupal. Además, según Andrade (2010), trabajar con la
identificación del origen del sonido e imitación vocal permite desarrollar el
sentido del oído.
Con base a los aportes de García-López, Gutiérrez, González-Villora
y Valero (2012), la empatía vinculada con la educación, ayuda a generar
en los estudiantes una conciencia para tomar decisiones inteligentes, en base a
los sentimientos y potencialidades de cada estudiante posee. Pues una persona
empática es capaz de ponerse en el lugar de la otra persona para tomar una
decisión que no sólo beneficia a sí mismo sino a todos los que lo rodean.
De esta manera, el rol que cumplen los docentes y padres de familia en
el desarrollo del niño no vidente, debería ser más importante que de los
videntes. Debido a la falta de imitación visual y a la falta de confianza. Por
tanto, para generar seguridad al niño en el entorno es preciso enseñarle a
identificar las cosas y aspectos que un vidente puede encontrar con facilidad, pero
que a él le causa dificultad porque no confía con facilidad en los que lo
rodean (Arribas, 2014). Además,
el rol que cumple el docente es generar espacios en donde se aplique de forma
general la imitación visual, para producir en los estudiantes una concientización
y empatía hacia sus compañeros que necesitan la interacción con todos dentro y
fuera del aula.
La teoría que consideramos ha sido empleada durante la clase es humanista.
Debido a que la docente quiso inculcar en los estudiantes la conciencia, la
ética y valores que deben ser considerados para la enseñanza pedagógica dentro
de las instituciones educativas. Esto se complementa con los aportes de Sánchez y Pérez (2002), quienes
mencionan que la formación humanista se relaciona con los conocimientos,
habilidades, sentimientos y valores que
se ponen en práctica para transformar la realidad individual, social y
cultural.
Durante la clase recibida se ha identificado el uso de una metodología
activa que permite al docente contribuir en el aprendizaje de los estudiantes.
Esto mediante la construcción, y posterior aplicación de los conocimientos en
diferentes ámbitos de la vida. Además Puga y Naranjo (2015), señalan que esta
metodología permite influenciar de forma positiva en la calidad educativa e
incentivar a los escolares para la construcción del conocimiento, tomando en
cuenta la creatividad, reflexión y análisis. Es decir, la metodología activa
tiene como finalidad que los estudiantes adquieran experiencias y lo apliquen
en el contexto donde se desenvuelven.
Es así que creemos conveniente considerar no solo el tipo de
discapacidad no vidente, sino cualquier tipo de dificultad que presenten los
estudiantes. Pues con el apoyo y guía del docente, el alumno logrará tener
éxito en el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje. Por otro lado, la
necesidad de estar atentos ante estas situaciones es de gran importancia, ya
que de esta manera tanto el docente como estudiante podrán conseguir una mejor
relación e interacción, haciendo que se genere un ambiente de confianza,
empatía y propicio para el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Asimismo, tomando en consideración todo lo expuesto
anteriormente, pensamos que como futuros docentes debemos estar preparándonos
de forma autónoma sobre diferentes temas para enfrentar cualquier situación que
se pueda generar en el transcurso de la vida profesional. Por ello, es
conveniente que no solo para la siguiente sesión de clases, sino para toda una
carrera profesional debemos tomar conciencia de lo que en realidad deseamos y
sentimos; pues en nuestras manos se carga una gran responsabilidad de pequeños
que tienen puesta su confianza para formarse como personas críticas,
independientes, reflexivas y sobre todo llenos en valores.
De este modo, con respecto al eje integrador de octavo ciclo
“Diseño, aplicación, evaluación y reformulación de modelos de intervención
comunitaria”, la mejor forma de hacer una intervención comunitaria es ayudando
y guiando a nuestro estudiantado dentro de la práctica preprofesional. Debido a
que muchos de los alumnos reflejan que necesitan esta guía y apoyo por parte de
los docentes. Por tal razón, se puede decir que con la actividad realizada en las
clases de Expresión Corporal nos deja como enseñanza que los estudiantes que
necesitan una mayor atención y guía durante su proceso de vida escolar, no son
solo los que presentan necesidades educativas especiales, sino todos los
estudiantes hasta el “mejor de la clase” necesariamente requiere de ese apoyo
incondicional. Además, debemos tener en cuenta que cada estudiante tiene su
propio ritmo de aprendizaje, por lo que no debemos hacer que ellos se adapten a
nosotros sino nosotros adaptarnos a ellos; esto no será fácil, pero es un reto
que dejará una gran satisfacción de manera tanto profesional como personal.
En conclusión, los sentidos nos permiten apreciar distintas
sensaciones. Estos son importantes en el proceso de enseñanza- aprendizaje,
puesto que permiten adquirir una serie de conocimientos; ya sea mediante el uso
del tacto para la manipulación de objetos o el uso de la vista para la
visualización de videos o documentales. Sin embargo, hay que tener presente que
en ocasiones habrán estudiantes con la carencia de alguno de estos sentidos,
pero eso no quiere decir que se delimitará a los estudiantes, sino más bien
hará que se desarrolle o conozca más otros sentidos que desde su perspectiva
llegará a tener su punto de vista del mundo. Finalmente, en el ámbito
profesional, el docente es quien contribuye para que se genere una
concientización y ayuda entre todos los involucrados en el proceso educativo.
Referencias
Bibliográficas
Aquino, S., García, V., e Izquierdo, J.
(2012). La inclusión educativa de ciegos y baja visión en el nivel superior. Un
estudio de caso. Revista Electrónica Sinéctica, (39), 1-21.
Andrade, P. (2010). Guía de orientación para la inclusión de alumnos
con necesidades educativas especiales en el aula ordinaria. Madrid,
España: Escuelas católicas. Recuperado de: http://www2.escuelascatolicas.es/publicaciones/GRATUITAS/DESAFIOSDELADIFERENCIAENLAESCUELA.pdf
Arribas, V. (2014). Proyecto de intervención dirigido a padres de
niños ciegos: elaboración de proyectos. Recuperado de:
http://casus.usal.es/blog/ep2014/files/2015/01/Borrador-de-Arribas-Virginia.pdf
García, C. (2010). Las personas ciegas, su cuerpo, el espacio y la
representación mental. Cuadernos de la Facultad de Humanidades y Ciencias
Sociales. (30), 123-140. Recuperado de: https://www.redalyc.org/pdf/185/18519164009.pdf
García-López, L., Gutiérrez, D., González-Villora, S. y Valero, A.
(2012). Cambios en la empatía, la asertividad y las relaciones sociales
por la aplicación del modelo de instrucción y educación deporte. Revista de
psicología del deporte, 2(12), 321-330. Recuperado de: https://www.redalyc.org/pdf/2351/235126897012.pdf
Organización
Nacional de Ciegos Españoles. (2011). Discapacidad visual y autonomía
personal: Enfoque práctico de la rehabilitación. Recuperado de: https://sid.usal.es/idocs/F8/FDO26230/discap_visual.pdf
Pérez, P., y
Cobas, R. (2010). Entretenimiento en técnicas de orientación y móvil: Reto para
la familia del discapacitado visual. EduSol, 10(33), 47-55. Recuperado
de: https://www.redalyc.org/pdf/4757/475748672005.pdf
Puga, P., y Naranjo, J. (2015). Metodología activa la construcción del
conocimiento matemático. Sophia, (19), 291-314. Recuperado de: https://www.redalyc.org/pdf/4418/441846096015.pdf
Sánchez, V., y Pérez, M. (2002). La formación humanista. Un encargo para
la educación. Revista unidad y sociedad, 9(3), 265-269. Recuperado de: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2218-36202017000300041
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