Autoras:
Jessenia Carangui
Glenda Guamán
Carmita Paguay
Fecha y número de
sesión: 12- 21/01/2020
Descripción del
objeto de estudio:
La desigualdad
Reflexión:
Al observar el video hemos podido apreciar que la
igualdad entre hombres y mujeres es una situación en la que falta mucho por
hacer. La segregación o división entre roles se produce desde el nacimiento y
están regidos por los patrones sociales. De esta manera, los niños y niñas
adquieren un rol para conocer cuál es la vestimenta que deben usar, las
palabras que deben comentar y el comportamiento que deben seguir para ser parte
de la sociedad. Así, en la actualidad las mujeres pese a acceder en el campo laboral,
aún se encargan del hogar, mientras el hombre tan solo se dedica a contribuir
en casa mediante las ganancias de su trabajo.
Estas situaciones se han dado a lo largo del tiempo y han
sido factores que han provocado que las mujeres justifiquen e incluso no
consideren que viven dentro de un sistema patriarcal, puesto que las conductas
y comportamientos machistas se han convertido en sucesos comunes arraigados e
invisibilizados dentro de una sociedad. Por esta razón, es necesario que nos
formemos en estos ámbitos para que dentro de las aulas de clase podamos
explicar a nuestras estudiantes que existen comportamientos que no deben ser
considerados normales, ya que pertenecen o son parte del sistema patriarcal en
el que están inmersas.
Acudiendo
a los aportes de Ganga, Piñones, Pedraja y Valderrama (2014), la desigualdad de
género ha estado presente desde los inicios de la sociedad, a partir de la
formación de las primeras tribus sedentarias en donde el hombre demostraba su
dominación masculina mediante la exclusión de la mujer. También, en la época de
América Latina la desigualdad fue una parte importante de la sociedad
prehispánica, colonial. No obstante, a finales del siglo XX e inicios del XXI la
influencia de los movimientos de derechos civiles y feministas de Europa ha
influenciado en los procesos de protesta ante la igualdad de género.
Trejo,
Llaven y Pérez (2015) menciona que la igualdad entre hombres y mujeres aún no
se logra en su totalidad, pues las categorías de género son una construcción
social que se ha ido dando a lo largo de la historia, lo que representa una
diferenciación entre ambos sexos. De esta forma, la educación desde cualquier
ámbito debe buscar la igualdad entre los seres humanos, abordar problemas de
género en todas las materias y fomentar la formación en valores dentro del aula
de clases.
Según
Mantilla, Galarza y Zamora (2017), actualmente se ha alcanzado diversos logros
relacionados con las leyes a favor de la igualdad de género y la incorporación
masiva de la mujer en el ámbito educativo. Sin embargo, aún se preservan
conductas sexistas que limitan a las mujeres de los cargos directivos y a otras
áreas en las que se ven opacadas. Esto lleva a problemas en su autoestima, en
la elección de la carrera universitaria y en el rol que desempeñan en la
sociedad.
Con
relación a la sesión de clase, se ha empleado la tecnología que según Navarreta
y Mendieta (2018), se vinculada con una metodología activa y es importante
dentro de las escuelas, puesto que contribuye para que los estudiantes
desarrollen sus habilidades y competencias con la finalidad de prepararse y ser
partícipe de los cambios que se produce constantemente. Además, los recursos
virtuales y sus herramientas asincrónicas de comunicación en el sistema
educativo facilitan el desarrollo de contenidos de forma virtual. De esta
manera, las herramientas asincrónicas contribuyen a una interacción entre
diversos actores que comentan y discuten acerca de sus ideas y opiniones, que no
necesariamente son respondidos al instante, sino que se puede tomar su tiempo y
la interrelación entre estudiantes y docente no es directa.
Tomando
en cuenta lo anteriormente dicho, el tema de la desigualdad, sin duda, es una
cuestión que lleva a pensar y reflexionar muchas situaciones, pues, en el
ámbito social se reflejan, actualmente, siguen trazos de la desigualad entre el
hombre y la mujer, esto se viene dando desde que el niño o niña ya está
destinado desde antes de nacer a pertenecer a un sistema ya implementado, ya
que sus padres seleccionan que tipo y color ropa van a vestir a sus hijos, es
decir, que la vida de cada persona ya está planeada como va a ser, esto es algo
que desde años pasados se viene tratando de romper, sin embargo, si no hay
colaboración de la sociedad, no se logrará ningún cambio.
Conjuntamente, en el ámbito educativo esta situación es
de gran preocupación para los docentes y futuros docentes, ya que exigen que la
educación sea inclusiva, sin darse cuenta
que en muchas instituciones educativas realizan programas “inclusivos”
para que supuestamente se refleje la parte donde todos los estudiantes son
tratados por igual, sin embargo, en el fondo de todo esto no es una realidad
verídica, sino que con esto lo único que hacen es adornar para tapar la
verdadera desigualdad que existe entre hombre y mujeres.
Por otro lado, el video observado se pueden vincular al eje integrador de octavo ciclo “Diseño, aplicación,
evaluación y reformulación de modelos de intervención comunitaria”, ya que este
tema, es de gran interés no solo en el ámbito escolar sino a nivel general pero
no hay mejor manera que trabajar en esto desde el aula de clases, claro para esto
los docentes deben prepararse en este tema, puesto que, una parte de la
responsabilidad cae sobre ellos. Asimismo, para trabajar con esto se debe tener
en cuenta lo más insignificativo para no caer en el mismo sistema machista que
se ha venido arrastrando desde la épocas antiguas.
Por último, a pesar de que desde años atrás ha sido
implementada esta desigualdad entre hombres y mujeres, hay que tener en cuenta
que los tiempos van cambiando y así mismo la mentalidad de cada persona debe
crecer, ya que cada uno aporta para romper con ese sistema que día a día se va
aumentando y aunque muchos digan que a la mujer ya la ven de la misma forma que
a los hombres, no es así, puesto que, de alguna forma a la mujer la siguen
ubicando como la frágil y la débil, por lo que, si hay el deseo de ya no ser
vistas así, se debe ir cambiando desde la infancia sin dar preferencia al uno
sobre el otro.
Bibliografía
Ganga, F.,
Piñones, M., Pedraja, L., y Valderrama, C. (2014). Igualdad de género: Un gran
desafío para la gerencia de Latinoamérica. Prisma social, (13), 852-882.
Recuperado de: https://www.redalyc.org/pdf/3537/353744532022.pdf
Garrigo, A,.
Valverde, B. (2005). La función tutorial en entornos virtuales de aprendizaje:
comunicación y comunidad. Revista Latinoamericana de Tecnología Educativa, 4(1),
153-167.
Navarrete,
G., Mendieta, R. (2018). Las TIC y la educación ecuatoriana en tiempos de
internet: Breve análisis. Espirales, 4(15). Recuperado de: http://www.revistaespirales.com/index.php/es/article/view/220/167
Trejo, M.,
Llaven, G., y Pérez, H. (2015). El enfoque de género en educación. Alenas, 4(32),
49-61. Recuperado de: https://www.redalyc.org/pdf/4780/478047208004.pdf
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